Terminamos con una herramienta poderosa: amortizar anticipadamente, es decir, devolver una parte (o todo) antes de tiempo. Bien usada, te ahorra un buen pellizco de intereses.
Por qué ahorra dinero
Cuando amortizas, reduces el capital que aún debes. Y como los intereses se calculan sobre lo que debes, menos capital significa menos intereses de ahí en adelante. Cuanto antes lo hagas, más ahorras (al principio del préstamo es cuando más intereses pesas).
Concepto clave
Amortizar antes de tiempo ataca directamente el capital, que es sobre lo que corren los intereses. Por eso cada euro que adelantas pronto te ahorra varios en intereses futuros.
Reducir plazo o reducir cuota
Al amortizar puedes elegir entre dos caminos:
- Reducir el plazo: mantienes la misma cuota y terminas antes. Es lo que más intereses ahorra.
- Reducir la cuota: mantienes el plazo y pagas menos cada mes. Ahorra menos intereses, pero te da aire en el día a día.
Prueba a amortizar una cantidad y compara las dos opciones: verás cuánto ahorras reduciendo plazo frente a reducir cuota.
Error común
Vaciar todos tus ahorros para amortizar y quedarte sin colchón de emergencia. Amortizar es muy útil, pero primero asegúrate de mantener un fondo para imprevistos. Y revisa si hay comisión por amortización anticipada.
Con esto cierras la formación. Ya sabes qué es una deuda, cómo medir su coste real con la TAE, qué formas de financiación existen, cómo esquivar las más caras y cómo reducir lo que pagas. El objetivo no era que no pidieras nunca dinero, sino que, cuando lo hagas, lo hagas con los ojos abiertos.