Para una pregunta rápida basta con escribir bien. Pero cuando la petición es importante, compleja o la repites a menudo, hay una técnica que usan los que mejor manejan la IA: darle estructura con etiquetas.
Por qué funciona estructurar
En vez de soltar todo en un párrafo, separas tu petición en bloques con nombre: rol, contexto, objetivo, tarea, tono, formato... Así la IA distingue clarísimamente cada parte y no se le escapa nada.
Concepto clave
Estructurar un prompt con etiquetas es como rellenar una ficha en vez de escribir una redacción: a la IA le queda cristalino qué papel debe adoptar, qué sabes tú, qué quieres y cómo lo quieres. Cuanto más importante o repetitiva es la tarea, más merece la pena.
Las piezas de un prompt estructurado
Las esenciales:
- Rol: qué papel y experiencia quieres que adopte ("eres un profesor que explica fácil").
- Contexto: tu situación y los datos relevantes. Cuanto más concreto, mejor.
- Objetivo: qué quieres conseguir de verdad (el "para qué"), no solo la tarea.
- Tarea: qué debe hacer exactamente, paso a paso, con verbos claros (analiza, compara, redacta).
- Restricciones: qué evitar y los límites (longitud, nada de tecnicismos, no inventar datos).
- Tono y formato: cómo debe sonar y cómo quieres la respuesta (lista, tabla, email…).
Las que marcan la diferencia (y casi nadie usa):
- Audiencia: para quién es el resultado y su nivel. No es lo mismo "para mí, que no sé del tema" que "para un cliente exigente".
- Material: el texto o los datos que le pegas para que trabaje sobre ellos (no sobre lo que se imagine).
- Ejemplos: muéstrale 1-2 ejemplos de lo que esperas ("así sí"). Es de lo que más mejora el resultado.
- Si dudas: dile "si te falta información, pregúntame antes de responder". Este pequeño truco reduce mucho las alucinaciones: en vez de inventar, te pregunta.
Tu plantilla, lista para copiar
Alterna entre la plantilla con tips (cada etiqueta te explica qué poner) y un ejemplo completo. Cópiala y personalízala:
<rol>Quién quieres que sea la IA y con qué experiencia. Ej: "Eres un orientador laboral claro y directo, con años de experiencia".</rol>
<contexto>Todo lo que necesita saber: tu situación, antecedentes y datos relevantes. Cuanto más concreto, mejor responde.</contexto>
<objetivo>Qué quieres conseguir de verdad (el "para qué"), no solo la tarea. Ej: "decidir entre dos opciones con criterio".</objetivo>
<audiencia>Para quién es el resultado y su nivel. Ej: "para mí, que no sé del tema" o "para publicarlo en redes".</audiencia>
<tarea>Qué debe hacer, paso a paso. Usa verbos claros: analiza, compara, redacta, resume, propón. Numera los pasos si son varios.</tarea>
<material>Pega aquí el texto, datos o enlaces sobre los que debe trabajar. Si no hay, escribe "ninguno".</material>
<restricciones>Qué evitar y los límites: longitud máxima, nada de tecnicismos, no inventar datos, no usar frases hechas.</restricciones>
<tono>Cómo debe sonar. Ej: cercano, formal, motivador, neutro.</tono>
<formato>Cómo quieres la respuesta. Ej: lista de 5 puntos, tabla, un email, máximo 200 palabras.</formato>
<ejemplos>Muestra 1-2 ejemplos de lo que esperas ("así sí", y si ayuda, "así no"). Es de lo que más mejora el resultado. Opcional.</ejemplos>
<si_dudas>Qué hacer si le falta información: "si necesitas algún dato para afinar, pregúntame antes de responder". Evita que invente.</si_dudas>Concepto clave
Dos piezas convierten un prompt bueno en uno excelente: los ejemplos (enséñale el estilo que quieres) y el "si dudas, pregunta" (evita que se invente lo que no sabe). Si solo añades dos cosas a tus prompts, que sean estas.
Error común
Estructurar hasta para lo más trivial. Para "¿se escribe 'haber' o 'a ver'?" no necesitas etiquetas. La plantilla brilla en tareas importantes o repetidas; para lo rápido, una buena frase basta.
Con esto dominas el prompting, de lo básico a las plantillas. En el próximo módulo ponemos la IA a trabajar en dos terrenos clave: aprender y producir.