Los múltiplos te dicen cuánto pagas; los ratios de rentabilidad te dicen lo buena que es la empresa generando dinero con lo que tiene. Son los que distinguen un negocio excelente de uno mediocre, y suelen ser una pista (aunque no una prueba) de si existe un moat.
ROE: rentabilidad sobre el dinero de los dueños
El ROE (rentabilidad sobre el patrimonio) mide cuánto beneficio genera la empresa por cada euro que han puesto los dueños. Si una empresa tiene un patrimonio de 1.000 millones y gana 200, su ROE es del 20 %: por cada 100 € de los accionistas, genera 20 € al año. Cuanto más alto y sostenido en el tiempo, mejor: indica que la empresa sabe convertir el capital en beneficios de forma eficiente.
Concepto clave
Un ROE alto y estable durante años es una de las mejores señales de un buen negocio: significa que la empresa reinvierte el dinero de los dueños con eficacia. Pero un ROE alto puntual, o conseguido a base de mucha deuda, engaña. Lo valioso es un ROE alto, constante y logrado sin endeudarse hasta las cejas.
La trampa del ROE: la deuda
Aquí hay un matiz crucial. El ROE se puede "inflar" artificialmente con deuda. Como el patrimonio (el denominador) baja cuando la empresa se financia con préstamos en lugar de con dinero propio, una empresa muy endeudada puede mostrar un ROE espectacular que esconde mucho riesgo. Por eso el ROE nunca se mira solo: siempre junto a la deuda (la próxima lección).
Márgenes: cuánto se queda de cada venta
El margen mide qué porcentaje de las ventas se convierte en beneficio. El margen neto, por ejemplo, es el beneficio neto dividido entre los ingresos. Una empresa con un margen neto del 20 % conserva 20 € de cada 100 € que vende; otra con un 3 %, solo 3 €. Márgenes altos suelen indicar poder de fijación de precios (un moat); márgenes finos dejan poco colchón si suben los costes.
Ejemplo real
Una empresa de lujo y un supermercado pueden vender lo mismo en euros, pero son negocios opuestos. La de lujo tiene márgenes enormes: vende menos unidades pero gana mucho con cada una. El supermercado tiene márgenes diminutos: gana céntimos por producto y compensa con un volumen gigantesco. Ninguno es "mejor" en abstracto, pero el margen revela de un vistazo qué tipo de negocio es y cuánto aguante tiene si las cosas se complican.
Error común
Comparar márgenes entre sectores distintos y sacar conclusiones. Un margen del 5 % puede ser excelente en distribución y penoso en software. Igual que con el PER, los ratios de rentabilidad se comparan entre empresas parecidas y con la propia historia de la empresa, no en abstracto.
Ya sabes ver lo que pagas (múltiplos) y lo buena que es generando dinero (rentabilidad). Falta la pata de la solidez: la deuda, que puede hundir incluso a una empresa muy rentable. Es la próxima lección.