El otro gran descuento de tu nómina es la cotización a la Seguridad Social. Y aquí cambia la perspectiva: no es dinero que se esfuma, es lo que te da derecho a cosas muy concretas cuando las necesitas.
Cotizar es contratar un seguro colectivo
Cada mes, tú aportas alrededor de un 6,35% de tu base a la Seguridad Social. Pero no eres el único: la empresa aporta bastante más por ti, en torno a un 30%. Todo ese dinero va a un sistema común del que tú también te beneficias.
Concepto clave
Cotizar no es un descuento perdido: es lo que te da derecho a la sanidad pública, a la prestación por desempleo, a la baja por enfermedad y a tu futura pensión. Es un seguro que pagamos entre todos.
A dónde va y qué cubre
Tus cotizaciones financian, entre otras cosas:
- Sanidad pública.
- Desempleo: el "paro" que cobrarás si pierdes el trabajo (lo veremos en su módulo).
- Bajas por enfermedad o accidente.
- Jubilación: la pensión del futuro.
Ejemplo real
Con una base de 2.000 €, cada mes van a la Seguridad Social unos 127 € por tu parte y alrededor de 600 € por parte de la empresa. Más de 700 € mensuales sostienen tus derechos presentes y futuros.
Error común
Ver la cotización solo como "dinero que me quitan". Sin cotizar no hay paro, ni baja pagada, ni pensión. Por eso cobrar "en B" (sin nómina) sale carísimo a la larga: renuncias a todos esos derechos.
En la última lección del módulo aclaramos sobre qué cantidad se calcula todo esto: la base de cotización.