Ya sabes que cotizas un porcentaje y que de ahí salen tus derechos. Pero, ¿un porcentaje de qué, exactamente? De tu base de cotización. Es una pieza pequeña que explica mucho.
El sueldo que ve la Seguridad Social
La base de cotización es la cantidad sobre la que se calcula lo que cotizas. En la mayoría de los casos es tu salario bruto mensual más la parte proporcional de las pagas extra. Sobre esa base se aplican los porcentajes que vimos.
Concepto clave
Tu base de cotización es el "sueldo" que ve la Seguridad Social. De ella sale tanto lo que pagas cada mes como lo que cobrarás el día de mañana en forma de paro o de pensión.
Hay un suelo y un techo
Las bases tienen un mínimo y un máximo marcados por ley. El tope importa: por encima de la base máxima no cotizas más, aunque tu sueldo siga subiendo.
Ejemplo real
Si tu base es de 2.000 €, cotizas sobre 2.000 €. Pero si ganaras 6.000 € al mes, no cotizarías sobre los 6.000: lo harías solo hasta el tope máximo (en torno a 4.700 € al mes). Por eso, en sueldos muy altos, el porcentaje efectivo de Seguridad Social baja.
Error común
Pensar que cobrar una parte "en negro" para que la base sea menor te beneficia. Reduces lo que pagas hoy, sí, pero también reduces tu paro y tu pensión del mañana, que se calculan sobre lo cotizado. Y, además, es ilegal.
Con esto cierras el módulo de los descuentos. En el siguiente damos un paso atrás para mirar lo que hay detrás de tu sueldo: tu contrato.