Cuando miras un préstamo, lo primero que verás es un porcentaje: el TIN. Es el dato que más se anuncia... y, por sí solo, el que menos te cuenta. Empecemos por entenderlo bien.
Qué mide el TIN
TIN son las siglas de Tipo de Interés Nominal. Es el porcentaje que cobra el banco por prestarte el dinero, sin incluir comisiones ni otros gastos. Es el "precio base" del préstamo.
Concepto clave
El TIN te dice cuánto cobra el banco por el dinero, pero no el coste total del préstamo. Es una parte de la historia, no la historia entera.
Por qué no basta con el TIN
Dos préstamos con el mismo TIN pueden costar muy distinto si uno tiene comisión de apertura y el otro no, o si las cuotas se pagan con distinta frecuencia. El TIN no recoge nada de eso.
Ejemplo real
Un préstamo "al 6% TIN" suena bien. Pero si lleva una comisión de apertura del 2% y un seguro vinculado, lo que pagas de verdad es bastante más que ese 6%. El TIN se quedaba corto.
Error común
Comparar dos préstamos solo por el TIN. Es como comparar dos viajes solo por el precio del billete, ignorando las maletas, las tasas y el traslado. Para el coste real necesitas otra cifra: la TAE.
En la próxima lección, la cifra que sí refleja el coste completo: la TAE.