Si solo te quedas con una idea de toda la formación, que sea esta: para comparar préstamos, mira la TAE. Es la cifra diseñada precisamente para que no te puedan engañar.
Qué incluye la TAE
TAE son las siglas de Tasa Anual Equivalente. A diferencia del TIN, la TAE incluye casi todo: el tipo de interés, las comisiones, los gastos obligatorios y el efecto de cómo se reparten los pagos en el tiempo. Por eso casi siempre es mayor que el TIN.
Concepto clave
La TAE traduce todo el coste de un préstamo a un único porcentaje anual comparable. Por ley debe aparecer, justamente para que puedas comparar productos distintos con la misma vara de medir.
La regla práctica
Dos préstamos solo se pueden comparar de forma justa por su TAE, y siempre que sean del mismo importe y plazo. Si una oferta presume de TIN bajo pero esconde la TAE, desconfía.
Ejemplo real
Préstamo A: 7% TIN, sin comisiones. Préstamo B: 6% TIN, pero con comisión de apertura y un seguro. Mirando solo el TIN, B parece mejor. Mirando la TAE, puede que A sea más barato. La TAE deshace la trampa.
Cambia el TIN y añade una comisión de apertura: verás cómo la TAE se separa del TIN y refleja el coste real.
Error común
Creer que TIN y TAE son lo mismo con otro nombre. No lo son: el TIN es el precio del dinero; la TAE es lo que cuesta de verdad el préstamo entero.
Ya tienes la herramienta para comparar. En la última lección, la trampa más habitual: la cuota baja.