"Alquilar es tirar el dinero." Es probablemente la frase más repetida sobre vivienda en España. Suena contundente, pero esconde una verdad a medias que conviene desarmar con números.
El grano de verdad... y la trampa
Es cierto que el dinero del alquiler no construye patrimonio: pagas por usar algo que no será tuyo. Pero la frase olvida que comprar también tiene una parte de "dinero que no vuelve": los intereses de la hipoteca, los impuestos y gastos de la compra, y los costes de ser propietario (IBI, comunidad, mantenimiento). Eso tampoco lo recuperas.
Concepto clave
Al comprar, solo una parte de lo que pagas se convierte en patrimonio (la entrada y el capital que amortizas). La otra parte —intereses, impuestos, gastos— es tan "irrecuperable" como el alquiler. Comparar bien es comparar esas partes, no el total contra cero.
Ejemplo real
En los primeros años de una hipoteca, buena parte de la cuota son intereses, no capital. Es decir: durante un tiempo, también estás "pagando por vivir" sin que casi nada se convierta en tuyo. La diferencia con el alquiler es menor de lo que el mito sugiere.
Compara el coste real de las dos opciones en el tiempo. Verás que la respuesta depende del precio, del alquiler, del tipo de interés y, sobre todo, de cuántos años te quedes.
Error común
Usar el mito como única razón para comprar a toda costa. Comprar puede ser una gran decisión, pero por los motivos correctos (estabilidad, planes, números que cuadran), no por miedo a "tirar el dinero".
Desmontado el mito, en la próxima lección lo más útil: cuándo encaja de verdad cada opción.