El mayor gasto de comprar, después de la propia vivienda, suele ser un impuesto. Y cuál pagas depende de un detalle clave: si la vivienda es de segunda mano o de obra nueva.
Segunda mano: el ITP
Si compras una vivienda de segunda mano, pagas el ITP (Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales). Es un porcentaje sobre el precio que fija cada comunidad autónoma, así que varía bastante (aproximadamente entre el 6% y el 10% según dónde compres).
Obra nueva: IVA + AJD
Si compras vivienda nueva (al promotor, a estrenar), pagas IVA (un 10% en vivienda) más el AJD (Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, un porcentaje menor que también fija cada comunidad).
Concepto clave
Segunda mano → ITP. Obra nueva → IVA + AJD. En ambos casos es el mayor de los gastos de compra, y en la segunda mano cambia mucho según tu comunidad autónoma. Compruébalo siempre para tu caso.
Ejemplo real
Una vivienda de segunda mano de 200.000 € con un ITP del 8% supone 16.000 € de impuesto. Si fuera obra nueva, pagarías un 10% de IVA (20.000 €) más el AJD. Es, con diferencia, el gasto más grande tras el precio.
Error común
Usar un porcentaje "de oído" sin mirar el de tu comunidad. El ITP puede variar varios puntos entre comunidades, y a veces hay tipos reducidos para jóvenes o para vivienda habitual. Mira siempre el que te aplica a ti.
Solo queda una pieza de la cuenta: los seguros. La vemos en la última lección del módulo.